mateo 16-2
Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado.
¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas no las señales de los tiempos!
-mateo 16.2-4
¿Cuál es la diferencia entre leer el aspecto del cielo y las señales de los tiempos? El aspecto del cielo es aquello que se nos manifiesta de forma inmediata y que en cierta forma "esconde" dentro de si las señales de los tiempos. Entiendo que lo que quiere decir cristo es, "ven lo que está en el cielo pero no lo que el cielo les quiere decir".
¿Qué podemos decir de los tiempos actuales? Desde luego no es sencillo descifrar que es lo que está contenido dentro del presente. Vemos una foto, bien podría ser el resultado de las elecciones, bien las manifestaciones populares, bien el clima social en sentido lato, pero ¿que es lo que esconde?
Cuando llora un bebe es necesaria una tarea muy entusiasta para saber si tiene hambre, está cansado, tiene frío o solamente necesidad de afecto, de la misma forma, la escena política acepta muchas lecturas. Al día siguiente de cada elección las redes se llenan de interpretaciones. "Claramente el pueblo dijo X porque Y". "La gente quiere Z". Y así.
Cortocircuito
Y en el infierno inflacionario
y entre los líderes del mundo
tu corazón se abrirá (...)
sólo está feliz en los conciertos
y siempre se la llevan detenida
Si bien uno puede encontrar de esos análisis el que más se ajuste a su creencia y reafirma su convicción (Desde moreno diciendo que falto peronismo y sobró socialdemocracia hasta Benegas Lynch diciendo que la gente se enamoró de las ideas de la libertad). Creo que hay una idea general, presente en algunos discursos como ataque y en otros como autocrítica, que es la “falta de representatividad” en los partidos políticos.
Pareciera que el movimiento NyP se encuentra en una disyuntiva. Por un lado puede aferrarse a su simbología e identidad histórica (Los sindicatos, la industria, el estado benefactor etc) profundizando esa disonancia con la población en general (que, a mi entender, no tiene una fuerte opinión sobre esos temas pero si tiene una tendencia a relacionarlo con el ruido de “la política” en general y no se siente representada). Y del otro lado, reconvertirse renunciando a esas grandes banderas en favor de otras (véase la cuestión ambiental, de género o la insatisfacción individual como síntoma de época). Verdaderamente ninguna de estas dos opciones se ven como alentadoras.
Es en esa encrucijada donde el movimiento NyP, que se autopercibe progresista, se muestra reaccionario. En contra de modificar los sindicatos, a favor de ideas macro sociales de “narrativa” comunitarias, .La modernidad nos muestra el contraste entre las instituciones carcelarias del siglo XX (como la escuela y la fábrica) y las instituciones digitales actuales (como las redes sociales o el creciente consumo de drogas en la vida diaria). Una es puro placer y la otra es pura culpa. ¿Podemos construir instituciones que no construyan sobre la culpa? ¿O podemos cambiar nuestra relación con la culpa? Algo decía Grabois sobre la culpa que me parece acertado “Si la culpa es la idea de deber incumplido hay algo transformador ahí”.
Quizá esa sea la dicotomía. Persistir en batallas perdidas o, cual prueba religiosa, entregarse al desierto del mundo neoliberal en espera de otro momento histórico. No son claras las señales de los tiempos.
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