La queja
Pocas cosas hemos visto tan claras en estas semanas como el fanatismo de la oposición por quejarse.
Si se extiende la cuarentena “Es la cuarentena más larga del mundo” si se
abre “Abren en el peor momento”, si acuerdan con los bonistas (de la deuda que
pidieron ellos) “Es un mal acuerdo” si no acuerdan “No saben negociar, son unos
ineptos”.
Es lo que Jauretche entiende como el tilingo. En el “Manual de zonceras” lo
expresa claramente
“La auto denigración se vale frecuentemente de una tabla comparativa
referida al resto del mundo y en la cual cada cotejo se hace con relación a lo
mejor que se ha visto o leído de otro lado, y descartando lo peor. […]
(Hablando de los científicos) Ahora somos un país de m... porque no los
retenemos. Hace 25 años para la misma gente, cuando los técnicos se importaban
porque no los había, éramos un país de m... por la razón inversa.”
Vale aclarar que
tilingos hay en todos los países, pero hay que señalarlos.
A veces parece que el anti peronismo falto a la clase de “Educación cívica
1”. Tienen un temita con el concepto “democracia”. Según ellos, el peronismo
que nunca proscribió ningún partido, amaño elecciones o protesto al perderlas,
es profundamente autoritario e, incluso, fascista (o comunista, dependiendo el
día de la semana). Sin embargo, los anti peronistas, son los que apoyaron el
golpe a Dilma rousseff y a evo morales. Durante años reivindicaron la
autoproclamada libertadora contra el gobierno democrático de Perón y ahora, a
menos de un año del nuevo gobierno, no ocultan sus intenciones de tirarlo.
Voy a ignorar los dichos de Carrio (un día tenemos que hacer un recopilado
de frases suyas) acerca de “sacarlos a los tiros de la rosada” porque no es un
personaje serio.
La cuestión es
que no tienen un proyecto de país. No hay un horizonte adonde mirar. Su
proyecto político se basa en la negación del peronismo. Y todo proyecto que se
base en la antítesis de otro, lo necesita para existir.
Es tal la obsesión del anti peronismo que no puede hablar de otra cosa. Y
es ingeniosa esa capacidad de redactar titulares. ¿Cristina no habla? “El
sospechoso silencio de cristina” ¿Habla Cristina? “Cristina le marca la cancha
a Alberto”.
Es tal la obsesión que todo lo que pase ayuda a ratificar su visión de los
acontecimientos. A esta altura de los eventos, es clara que la hermenéutica de
los hechos (nuestra forma de interpretar los eventos) es previa a los hechos
mismos. Moldeamos los eventos según nuestra interpretación y no al revés.
Perón dijo: “Ver es base para resolver y resolver base para actuar”
Entre ver y resolver es necesaria una hermenéutica que te permita
interpretar los hechos para resolver que hay que hacer.
Es por eso que el anti peronismo no puede existir autónomamente, porque su
hermenéutica de los eventos no es propia, es ver que hace el peronismo y
oponerse. Al definir así su manera de actuar se encuentran con un vacío a la
hora de gobernar. Ahora los que tienen que proponer son ellos, no pueden
gobernar oponiéndose a quienes son su oposición.
Por eso el anti peronismo no podrá gobernar hasta que no desarrolle un plan
político propio.
Cabe aclarar que lo previamente desarrollado no son postulados axiomáticos.
Detrás de ese grupo “el anti peronismo” hay personas, y no autómatas. No andan
pensando metódicamente que hace el peronismo, porque ya tiene incorporada una
hermenéutica. Una hermenéutica no autónoma.
Comentarios
Publicar un comentario