Medios y Democracia
Un monopolio mediático y la democracia no son compatibles de modo alguno.
Cuando el que controla la verdad y la manipula a su antojo es quien dicta la
agenda de la población, no puede cumplirse un interés nacional ahí.
Por ejemplo, los medios muestran el caso de Fernández Báez sosa a principio
de año. Durante un mes y medio todos los días, como una novela policial, tiran
un nuevo dato sobre el caso. Filman a la novia de la víctima, recrean el
recorrido del crimen. Te muestran todas las hipótesis posibles del delito.
Ahora, ¿Es tan importante? En ese periodo hubo muchos más crímenes y peores.
Esto no quiere decir que x cosa no se pueda decir o mostrar porque haya algo
peor. Pero la atención del poder mediático es sumamente azarosa. Y hay quienes
no lo detectan y piensan que es una atención objetiva. Quizá en el caso que di
sea muy claro ver lo azaroso, pero cuando se habla de eventos políticos nacionales,
no. Hablar de casos donde presos salieron y volvieron a robar, aunque sean estadísticamente
menores, para dar la sensación de inseguridad.
Y si quieren salir de “peronia” miren al país que tanto idolatran. Alemania.
Merkel dijo en una conferencia de prensa (cito textual) “A todos aquellos que
dicen que no pueden expresar sus opiniones, les digo: si das tu opinión, debes
asumir el hecho de que te pueden llevar la contraria. Expresar una opinión tiene
sus costes. Pero la libertad de expresión tiene sus límites, esos límites
comienzan cuando se propaga el odio, cuando la dignidad de otra persona es
violada.” Parece que el periodismo argentino no lo entiende.Por ejemplo, Luis Majul (El
eterno perseguido) se queja de que recibe ataques difamatorios infundados,
cuando su programa (cualquiera de sus programas) se basa exactamente en eso.
La manipulación es constante. Hay una página que se llama deconstrucción mediática
que se dedica a exponer las formas de manipular información en los medios. Decir
que la crisis económica en el país es provocada por la cuarentena y en el
exterior por la pandemia, o poner en la portada “jueces denuncian aprietes del
gobierno” y páginas más tarde aclarar que es del gobierno anterior. El propio
editor de clarín, Julio Blanck, lo dijo públicamente “Tuvimos un periodismo de
guerra”. Y no les importa quedar expuestos en su mentira, porque su objetivo es
otro. Marcar agenda. A día de hoy el gobierno no puede imponer sus temas,
constantemente se los impone el periodismo.
Luego de anunciar el intento de expropiación de Vicentin (Que clarín título
“El gobierno expropio una de las principales cerealeras del país”) automáticamente
compararon al gobierno con Venezuela, y desde ahí el oficialismo se quedó en el
lugar de defenderse de esa acusación.
La democracia es un sistema de diferencias. Diferentes visiones de la
realidad (hermenéuticas) entran en conflicto y la que tenga un mayor apoyo será
la que decida cómo actuar frente a esa realidad (De hecho, podemos considerar
que la historia es el conflicto de estas interpretaciones). Si una hermenéutica
se tiene todas las voces, se vuelve hegemónica y ahí no hay democracia. El
grupo Clarín (que solo reúne más del 40% del mercado de televisión, telefonía fija
y móvil e internet) y La Nación concentran la mayoría y los mayores medios del país.
Y a quienes dicen “No es así, tienen otros medios como Pagina 12 o Diario registrado”
comparan cuestiones asimétricas. Hace unas semanas circulo una foto donde se
comparaban los empleados internos de la casa blanca en la administración Obama
y en la administración Trump. Con Obama había una paridad de género y había una
variedad de etnias, mientras que con Trump la mayoría eran hombres blancos.
Pero había un negro en la esquina. La función de ese negro es tener a quien
señalar cuando digan “Son todos blancos en la casa blanca”. Con los medios pasa
lo mismo, no por tener 2 o 3 medios pequeños constituye una verdadera libertad
de expresión. Porque por más que leamos Pagina12 y miremos C5N, Clarín nos
sigue marcando la agenda. Seguimos hablando de lo que ellos quieren.
Dentro de los medios hegemónicos hay un disenso, pero es falso. Es un área de
disenso que el poder permite, incluso favorece para mantener la ilusión de “variedad
de opiniones”. Ahora, cuando Silvia Martínez es despedida por pedir paridad de género
no es un recorte a su libertad de expresión. ¿Qué loco no?
Karl Popper postulaba que, para mantener la democracia, no se debe defender
ninguna propuesta política puede ataque directamente a la condición democrática.
“Hay que ser intolerante con los intolerantes” aquellos que se valen del odio y
la violencia no son una minoría oprimida, son los opresores.
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