El metodo y los continentes
En los últimos meses, en el contexto del debate sobre la Interrupción
voluntaria del Embarazo, escuchamos todo tipo de argumentos en contra y a
favor, tanto del concepto como de la propia ley. Entre ellos, y a modo de introducción
de lo que vamos a desarrollar en esta entrada, resalto la intervención de la
senadora Elías de Pérez, donde cuestiona por qué antes de las 14 semanas es
permisible el embarazo (porque en la ponderación de los derechos prevalece el
de la mujer) y porque luego de esas 14 semanas no es permisible. “Qué pasará
con un feto, de la semana 13, si de repente cruza la frontera ¿En un país será persona
y en otro no?”.
En primera instancia podríamos concordar con el análisis “¿Algo tan
fundamental como cuando es aceptable o no abortar no debería ser universal?”
sin embargo, si analizamos todas las normas que nos rodean, desde las más básicas
a las más generales, encontramos que al poner un criterio todas caen en cierta
arbitrariedad. Al establecer límites de velocidad “¿Acaso si voy a 60 km/h está
bien, pero si voy a 61km/h estoy poniendo en peligro la vida de los demás y
merezco ser multado?” con las categorías fiscales “¿Acaso si cobro $1000 acá
soy rico y si cruzo la frontera paso a ser clase media?”.
¿Entonces qué más da establecer criterios si siempre van a ser arbitrarios
de un modo u otro? Veamos esto con el ejemplo de los continentes.
¿Cuántos continentes hay? ¿Fácil no? Son 6: Europa, Asia, América, Oceanía,
África y la Antártica. Sin embargo, al analizar esta clasificación vemos que se
están empleando criterios de selección muy distintos. Algunos son geográficos,
como separar América o la Antártica, mientras otros son culturales, como separar
Europa de Asia. Pero con la lógica geográfica, ¿No deberían África, Europa y
Asia pertenecer a un mismo continente, dado que comparten masa continental?
Ahora, si el criterio cultural es válido, ¿No deberíamos separar la India o el
Medio oriente como un continente aparte? ¿Qué tipo de separación cultural es
necesaria para separar un continente de otro?
Si ya asumimos que todo criterio que empleemos para clasificar los
continentes será, cuanto menos, arbitrario, ¿Qué sentido tiene clasificarlos? ¿Y
porque no? Si bien no se puede llegar a un criterio universal-objetivo si se
puede tratar de reducir el carácter arbitrario lo menos posible. Siempre los
limites van a ser relativos (las 14 semanas, los 60 km/h, etc.) sin embargo en algún
punto hay que ponerlos. Descurtiendo y argumentando podemos llegar a un límite
que, si bien sea arbitrario, será el que mejor se adapte a la situación. Porque
si bien el mundo en su infinitud es inmensurable, dado que los objetos del
mundo jamás despliegan sus características de forma plena y son inagotables los
rasgos que podemos sacar de ellos, podemos acatarnos a reducir a la forma más
sencilla y menor expresión los criterios y arbitrariedades.
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