Peter Capusotto II

Las segundas partes nunca son buenas

Emo

El personaje del emo es sumamente interesante para analizar, vamos a ver algunas opciones para encararlo


Uno en el sistema actual antes que ser un sujeto es un consumidor. El emo que va en contra del sistema, o por lo menos contra la gente y su vida mundana, lo hace por medio de las redes sociales. Pero a su vez se encuentra en medio de una impotencia, sabe que el mundo está mal y sabe que no puede cambiarlo. Hay presente una idea de regocijo en ese sufrimiento. El mostrarse como víctima pero ojo, que igual es el mundo así y ya fue. 

.  

También lo podemos analizar psicológicamente. Yo soy para el otro. Si el otro no me ve y convalida mi ser ¿Qué soy? ¿Puedo ser si nadie me ve? La mirada del otro nos hace conscientes de nosotros mismos. Siempre que esta el otro hay una pugna, entre su mirada y mi mirada. El otro que quiere cosificarnos y apropiarse de nuestra libertad y nosotros que queremos reafirmar nuestra libertad y cosificar al otro. Cuando el emo pide ser grabado para mostrarle al mundo lo que hace, se reafirma como sujeto. Pero en el mundo digital y la masividad de su contenido pareciera lo contrario, uno se muestra para ser cosificado por el otro y ser objeto de su deseo.


La muerte está constantemente presente. Pareciera que uno busca olvidar esto, ignorar el tema de la muerte. Recién te acordas cuando la muerte te pasa por al lado. Hay una disociación ahí. Por un lado sabemos (en un plano racional y consciente) que vivimos para morir. Pero en nuestra vida diaria actuamos como si no lo supiéramos. El ser para la muerte, cuando asume que va a morir, no resuelve nada mirando el vacío constantemente. 


Mangueras musmano rock festival

Mangueras musmano es una representación (excelente) del sistema de consumo. ¿Cuál es el límite? Todo se vuelve un objeto para el consumo y el placer. Todo tiene que ser placentero y en su máxima potencia. Un tono de voz que constantemente va subiendo, casi sin techo. Una incapacidad de hacer cualquier cosa que no sea placentera. 


Vemos estos eventos que cada vez tienen que ser más grandes para generarnos algo. Más capacidad, más invitados, más potencia “500 puestos de panchos 325 de cerveza, 2 para sacarte el DNI”.


El mundo virtual es muchas veces eso, el cerrar una aplicación para al instante volverla a abrir, para ver si hay algún mensaje nuevo, una publicación o historias nuevas. parecida a la necesidad de rascarse una picadura, aun sabiendo  que así la herida empeorará. Este comportamiento, como todos los comportamientos compulsivos, solo aumenta la insatisfacción. Si no encuentra nuevas notificaciones, uno se siente decepcionado y vuelve a chequear más rápido. Pero si hay mensajes, también nos sentimos decepcionados, porque nunca son los suficientes. No hay techo para la cantidad de notificaciones que a uno le gustaría recibir. Constante aceleración.  

El loco evita

Evita dijo una vez «triste el pobre que oliendo la bosta, se cree el dueño de las vacas». Y los videos del loco evita muestran eso, como algunos con tener acceso a gustos o escenarios de la oligarquía, se creen parte de ese grupo.


Actualmente se habla de los “sojeros de maceta” que salen a defender la propiedad privada ante un estado “comunista anarquista bolche”. Marx les hubiera dicho


“¡Estáis sobrecogidos de horror porque queremos abolir la propiedad privada! Pero en vuestra sociedad la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros. Precisamente porque no existe para esas nueve décimas partes existe para vosotros.”


También es verdad que en la sociedad actual se hacen grandes esfuerzos por desdibujas toda diferencia de clases posible y reduciendo los conflictos sociales a conflictos individuales. “vibrar alto” “mentalidad positiva” o “analizar el mercado” son todas manifestaciones de esta intención de que los pobres huelan la bosta y se crean dueños de la vaca.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cristo socialista y carpintero

mateo 16-2

Interpretación e intencionalidad